28.03.2014

¡¿Jumbo nos discrimina?!


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La creencia general presupone que en Puerto Madero todo es más caro. Eso es porque nuestro barrio ha logrado posicionarse en el inconciente colectivo como el más exclusivo de la Ciudad. Desarrolladores inmobiliarios y medios de comunicación han impuesto exitosamente esa visión.

Y es verdad: hay bienes y servicios que nos cuestan mucho más: el ABL sin ir más lejos, también la electricidad.

Sin embargo, no debiera (ni suele) ser así en el caso de productos de marca. Por ejemplo: una prenda de Kosiuko vale lo mismo en el local frente al Faena que en el de Galerías Pacífico. El kilo de Freddo o Pérsicco cuesta igual acá que en otra heladería de la cadena. Lo mismo con la hamburguesa de Burger King o Mc Donald’s y el café de Starbucks. Cuando hay promociones y descuentos generalmente tampoco se aplican distorsiones según el barrio en el que esté ubicada la sucursal.

Hacia fines de junio de 2011 abrió Jumbo Madero Harbour, en el Dique 1, y quienes habitamos la zona nos pusimos contentos: ¡al fin podíamos ir al supermercado sin cruzar los puentes!

Al principio, es cierto, tuvimos nuestras dudas…¿Saldrá lo mismo que los demás Jumbo?
Se decía que ésta iba a ser una sucursal “premium” o “boutique” y todos sabemos que son eufemismos coquetos para justificar valores más altos.

Sin embargo, pronto las inquietudes se despejaron y comprobamos que no había mayores diferencias. Claro que Jumbo es de las cadenas más caras del mercado, pero gozábamos los mismos beneficios que las otras sucursales ubicadas en el resto de la ciudad: Días de descuentos, Jumbochecks, etc, etc.

Lamentablemente, esta “igualdad de oportunidades” cambió en octubre del año pasado, cuando Jumbo suspendió todas las promociones en el supermercado de nuestro barrio. Con el correr de las semanas, nos resignamos a ver/leer/escuchar (en televisión, diarios y radio) “válido en todas las sucursales, excepto Jumbo Madero Harbour”.

También el sector de frutas y verduras sufrió modificaciones: dejaron de permitirnos elegir nuestros alimentos, ya que todo pasó a estar presentado en bandejas, empaquetado.
Una buena excusa para aumentar los valores, imponiéndonos además las cantidades seleccionadas.

Pensamos que era una política transitoria de la empresa, que estaría haciendo algún “estudio de mercado”. Pero transcurridos ya seis meses debemos concluir que nos encontramos frente a una decisión deliberada de la compañía.

Es necesario aclarar, contra todo prejuicio estereotipado, que la quita de promociones no perjudica solamente a los “pudientes” que viven en Puerto Madero. Aprovechando la cercanía, muchos empleados que trabajan en empresas de la zona concurrían asiduamente al supermercado. También habitantes del asentamiento Rodrigo Bueno, ubicado a pocas cuadras en la Costanera Sur. Esto último puede parecer increíble, pero si se lo piensa bien no es tan así: cuando se carece de movilidad vehicular, los negocios de proximidad se vuelven indispensables, aún si son más caros.

Según pudo averiguar NuevoMadero.com, la recaudación del Jumbo Madero Harbour se mantuvo en torno a un ticket promedio de $180. Sin embargo, dada la suspensión de descuentos y el salto inflacionario registrado en los últimos meses, esta supuesta estabilidad estaría indicando una baja en las ventas.

En efecto, viva en donde viva la gente cuida su bolsillo. Sabemos que muchos vecinos retornaron adonde hacían sus compras anteriormente o exploraron nuevas alternativas, relegando al supermercado del Dique 1 para situaciones casuales o de urgencia.

Antes de redactar esta nota, consultamos en reiteradas oportunidades a Cencosud, a través de su agencia de comunicación. Queríamos incluir la versión oficial de la compañía. Pero no obtuvimos ninguna respuesta. Lamentablemente, nos quedamos sin saber por qué Jumbo discrimina a la sucursal de nuestro barrio.

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