07.03.2008

Bajo los diques: La autopista ribereña según Torcello

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El pasado 7 de febrero, la Legislatura porteña ratificó el convenio firmado en octubre de 2006 entre los gobiernos Nacional y de la Ciudad y dio luz verde a un próximo llamado a licitación para la construcción de la Autopista Ribereña.

Según el acuerdo, la traza contempla un túnel entre la calle Estados Unidos y la avenida Ramos Mejía (en Retiro) y un viaducto desde esta última hasta el empalme con la Autopista Illia.

Sin embargo, según advirtió el reconocido arquitecto Julio Torcello a NuevoMadero.com, ese proyecto también implica la elevación de otro viaducto desde la calle Estados Unidos hasta la Autopista Buenos Aires-La Plata, lo que supondría un impacto visual y sonoro frente al Dique 1, una barrera entre Puerto Madero y el resto de la ciudad.

Como contrapartida, el Grupo Torcello presentó un proyecto de Autopista Ribereña “bajo los diques”, que conlleva la creación de un polo de transporte multimodal, integrador de sistemas ferroviarios, líneas de subterráneos y transporte automotor. Un mundo subterráneo bajo los espejos de agua.

Denominado “Estación Central Buenos Aires”, según sus creadores el proyecto minimiza el impacto ambiental e integra a Puerto Madero al resto de la ciudad. Si bien implica una inversión de U$S 1.000 millones, el Grupo Torcello asegura que es la única traza autosustentable y que está en condiciones de construirla a “su exclusivo costo y cuenta”, sin aportes ni avales del Estado.

El financiamiento se obtendría gracias a la distintas unidades de negocios que generaría el proyecto, como por ejemplo 27.000 cocheras con acceso directo desde la autopista.


La Carta de Julio Torcello
PUERTO MADERO TRAGICO

Con referencia al gigantesco colapso vial de Huergo-Madero protagonizado a diario por cientos de camiones y ómnibus de corta, mediana y larga distancia, confirmado por el trágico episodio donde hace un par de semanas murieron 5 personas, me permito afirmar en mi condición de profesional del urbanismo, que sólo se resuelve mediante una Intervención Urbana de gran escala, esto es, mediante la construcción de un hub de transporte multimodal localizado dentro de los diques de Puerto Madero.

Esta, nuestra propuesta, garantiza el debido ingreso y egreso masivo de transporte vehicular público al sector, dotándolo además de un estacionamiento robotizado para 27.000 automóviles a ser utilizado por el resto de la Ciudad de Buenos Aires. También correrán dentro de los diques las vías del ferrocarril de cargas. Asimismo funcionará un ferrocarril de pasajeros uniendo Retiro con Constitución y Aeroparque con Ezeiza.

Además habrá una línea de subterráneos que vinculará los diques con el macro y microcentro, brindando absoluta conectividad a nuestra querida Buenos Aires. Ello concentrará la circulación de dos millones de usuarios día, generando nada menos que la misma cantidad de habitantes del planeta en sólo diez años. Sólo así se resolverá el colapso vial de Puerto Madero.

Ahora me pregunto: ¿La traza que se realizaría bajo Huergo-Madero resuelve tal complejidad de problemas? Definitivamente no. Pero además de no resolverlos, agrega una nueva problemática: el impacto visual y sonoro del viaducto elevado que conecta la autopista La Plata con el nuevo túnel de Huergo-Madero, el cual descalifica no sólo al nuevo Barrio de Puerto Madero sino a toda la ciudad de Buenos Aires, convirtiendo la citada propuesta en una verdadera aberración urbanística.

¿Se imagina un viaducto elevado en pendiente frente a la UCA para hundirse en túnel recién por allí? Me repregunto entonces: ¿Por qué el ciudadano, el usuario o el vecino de Puerto Madero tendría que aceptarla?