12.01.2012

La Corporación renovó sus autoridades


compartir

La Corporación Antiguo Puerto Madero renovó parcialmente su directorio. Como Presidente, asumió Fernando Suárez, en reemplazo de Iván Heyn, fallecido recientemente. Fue nombrado por la Nación y su mandato al frente de la entidad se prolongará por seis meses, hasta mediados de 2012, cuando vencerían los dos años de la gestión de Heyn.

Como Vicepresidente continúa Eugenio Breard, designado por la Ciudad. 

Asimismo, ingresaron al directorio Darío Sarquis y Daniel Duvinsky (por Ciudad) en reemplazo de José Ignacio Ortiz Amaya y Alejandro Rabinovich; y Nestor O. Peña (por Nación), en lugar de Marín Reibel Maier. El arq. Alfredo Garay, por su parte, continúa en funciones.

Recordemos que la Corporación Antiguo Puerto Madero funciona como una empresa privada de capitales públicos, cuyo principal activo proviene de la venta de las tierras que le fueron transferidas el 15 de noviembre de 1989, día de su creación.

Sus accionistas son, en partes iguales, el Estado Nacional y el Gobierno de la Ciudad, quienes designan a los seis miembros del directorio (tres cada uno). La titularidad de la presidencia y vicepresidencia va rotando cada dos años.

LA CONTINUIDAD DE LA CORPORACION

Pese a que últimamente viene difundiéndose que en julio de este año la Corporación dejaría de existir, la designación de este nuevo presidente implica de alguna manera una apuesta a su continuidad como urbanizadora.

Siempre se mencionó la posibilidad de buscarle nuevas áreas dentro de la Ciudad, y no es casual el nombramiento de Fernando Suarez, quien durante los últimos ocho años estuvo al mando del Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (ONABE). Esta poderosa entidad tiene a su cargo valiosas tierras fiscales desocupadas, factibles de ser reconvertidas.

Sin embargo, mas allá de su continuidad como urbanizadora, no queda del todo claro aún cuál será el rol de la Corporación respecto de Puerto Madero, que actualmente se encuentra en la etapa final de su desarrollo. 

Por lo pronto, ya comenzó a desprenderse del mantenimiento de los espacios públicos de nuestro barrio (calles, boulevares, parques y árboles) que serán transferidos completamente a la Ciudad hacia mediados de año, cuando se llame a una nueva licitación.

Mientras tanto, aún tiene pendiente la construcción de las plazas Raquel Forner y Fenia Cherkoff en el Dique 4, a la vez que continúa recibiendo ingresos por las concesiones de los espejos de agua y los estacionamientos ubicados a lo largo de Alicia M. de Justo. 

Asimismo, mientras haya obras en construcción, debe continuar con su función fiscalizadora, hasta la concreción definitiva del Master Plan. No olvidemos que todavía restan varios emprendimientos, especialmente en el Dique 1, en tierras que ya han sido vendidas pero aún sin proyectos en firme.

Relacionados
Envianos tu opinión (0)