Olga Cossettini (1898-1987)


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Fue una pedagoga de avanzada, directora durante el período 1935-1950 de la innovadora escuela Dr. Gabriel Carrasco, en Rosario, provincia de Santa Fe.

Su adhesión explícita a los postulados del movimiento educativo de alcance internacional conocido como "escuela nueva" o "escuela activa", motivó que las autoridades estatales declararan a este establecimiento como experimental.

Bajo la dirección de Cossettini, la escuela sufrió una verdadera transformación: "No se trataba de cambios de horarios y de programas; era una reforma profunda de la vida de la escuela que, con espíritu nuevo, iba a abrir de par en par las puertas de las aulas a la vida", escribió Olga en uno de sus textos.

En la escuela Carrasco no había "hora de" dibujo, artes plásticas o expresión corporal: la educación estética era parte nodal de la formación de los niños. Las asignaturas perdían sus contornos y tanto la biología como la geografía podían invitar a recurrir al pincel o a la poesía. En la base de esta manera de concebir la currícula estaba su convicción de que la escuela debía ensanchar la capacidad del niño de imaginar, de crear, de expresarse y de elegir en qué lenguaje hacerlo.

Pero la fisonomía de esa escuela no sólo se destacaba por su costado artístico. Además del intenso trabajo en el laboratorio, el estudio en la biblioteca y las excursiones diarias, se realizaban las llamadas "Misiones de Divulgación Cultural", que consistían en sacar la escuela a la calle, contactándola con el barrio y su gente. Muchas de las actividades escolares eran organizadas por los alumnos desde el Centro Estudiantil Cooperativo que, entre otras cosas, editaba una revista: La voz de la escuela.

En 1950, Olga Cossettini fue exonerada de su cargo. Es sabido que fueron las discrepancias políticas e ideológicas con el gobierno las que desencadenaron este desenlace. Su partida fue vivida con congoja por los alumnos de la escuela, quienes a través de cartas, composiciones y hasta carteles de protesta manifestaron su enojo y su tristeza.

En 1992, cinco años después de su muerte, se grabó en su homenaje el documental "La escuela de la señorita Olga".