25.11.2008

Visitamos Madero Center

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“La Gran Manzana” del Dique 4 está en la fase final de su construcción. A partir de abril comenzaron a mudarse los primeros vecinos y ya están habitadas unas 10 unidades.

Según las previsiones de los desarrolladores, la obra estará concluida durante el primer cuatrimestre del próximo año.

El complejo tiene una superficie total de 120.000 m2 y está compuesto por 208 departamentos de amplias dimensiones, que van desde los 100 m2 (2 ambientes) hasta 450 m2 (4 ambientes).

En el 8vo. y 9no piso coronan el edificio una serie de duplex con vistas espectaculares a los diques y a la ciudad. NuevoMadero.com tuvo la oportunidad de recorrer el más grande de ellos, de 700 m2, y quedamos impresionados (¡sin palabras!), ante su distribución y enormes proporciones, que incluye grandes ventanales y balcones.

El edificio está dividido en 12 sectores, de manera que cada unidad tiene palier privado. A la entrada principal se accede por el malecón Pierina Dealessi y también cuenta con otros dos ingresos laterales, sobre el boulevard Macacha Güemes y la calle Trinidad Guevara.

En la avenida Juana Manso, Madero Center se transforma en un edificio de oficinas de gran categoría, cuyo funcionamiento es independiente del resto del complejo, sin ningún contacto con el área residencial.

El sector de amenities es sin dudas un mundo aparte: se trata de 4.200 m2, que incluyen 4 piscinas de distinto tamaño (2 cubiertas y 2 descubiertas), un completo SPA con sauna, ducha escocesa, finlandesa y cabina de nieve, además de gimnasio, vestuarios, dos salones de usos múltiples (uno con entrada independiente desde la calle), bar y business center, entre otras alternativas. También se ofrecerá servicio de conserjería. En definitiva, un verdadero cinco estrellas para disfrutar todos los días.

Además de recorrer el edificio, y apreciar los últimos detalles de la obra. NuevoMadero.com conversó con Laura Perelmuter, de Proa del Puerto, una de las desarrolladoras del emprendimiento, junto con Urban Yard y el Banco Macro.

Su familia conoce bien el barrio, ya que fueron pioneros con la construcción de las torres El Faro, que actualmente continúa siendo el edificio más alto de nuestro país.

Según nos comentó, la comercialización de Madero Center se inició en agosto de 2005 a un precio aproximado de U$S 2.400 x m2.

Actualmente, a la constructora sólo le quedan disponibles unas 10 unidades sobre el a la de Trinidad Guevara, lo que demuestra el éxito del proyecto. El valor ya ronda los U$S 3.300 x m2.

Además entablamos una charla informal con dos nuevas vecinas, Eugenia y María.

Eugenia es abogada y conoce el barrio, ya que residió unos cuantos años en El Faro. Sin embargo, no se acostumbró a vivir en una torre y se sintió media aislada en una zona que aún carecía de infraestructura de servicios. Por eso, con su marido se mudaron a Recoleta, pero ahora decidieron volver.

Y nos cuenta el por qué de su feliz regreso: “En parte fue por la inseguridad, pero sobre todo por la ubicación y características de este edificio, en donde tenés todo a tu alcance, al tiempo que se disfruta de una tranquilidad especial”, explica desde i Central Market.

Eugenia reside en el edificio desde hace seis meses y ese día estaba particularmente feliz: acababan de inaugurar la entrada principal.

Pese a sus idas y vueltas, siente por Puerto Madero un afecto incuestionable: “Mis dos hijos viven en Terrazas del Dique e impulsé a unas cuantas amigas a venirse para acá, quedaron encantadas con el barrio”, nos dice, con complicidad.

María, por su parte, está próxima a mudarse, aunque decidió respetar los tiempos internos de la familia y esperar además que la obra esté finalizada. Para ella Puerto Madero es una experiencia nueva.

Sin embargo, aunque vive en San Fernando, siente que el cambio no será drástico: “Creo que la zona tiene mucha afinidad con la ribera bonaerense, el estilo es relajado y distendido, rodeado de agua y sol. Incluso pienso que nuestra calidad de vida aumentará, porque se acortarán las distancias y disminuirán los viajes. Al principio el cambio me asustó un poco, pero ahora no veo la hora de mudarme. Ya me siento parte de esta pequeña comunidad”, concluye.