La forma de participar es sumamente sencilla. Abajo encontrarás un listado con las siete mujeres argentinas sugeridas. Haciendo click en cada una de ellas se te abrirá una ventana hacia abajo, para que conozcas más sobre su vida y trayectoria, a fin de que puedas evaluar las distintas opciones antes de tu elección final.
Una vez tomada la decisión, marcá el casillero correspondiente y completá el formulario en el cual te solicitamos nombre, apellido y dirección de correo electrónico.
Simultáneamente, te llegará un mail a tu casilla para que confirmes y revalides tu voto. Tu participación sólo será efectivamente computada cuando cumplas este último paso, tendiente a evitar que la misma persona vote en varias oportunidades, previniendo fraudes y distorsiones.
Fue la única mujer que en 1580 viajó desde Asunción con los refundadores de Buenos Aires, encabezados por Juan de Garay. En 1583 se le adjudicó un solar, ubicado en las actuales calles Florida y Corrientes. Se transformó, así, en la única mujer propietaria entre más de doscientos hombres.
Era soltera cuando se embarcó en la carabela “San Cristóbal de Buenaventura”, tras vender sus bienes a fin de pagarse el viaje. Ya en Buenos Aires, se casó con el mestizo Juan Martín, por lo cual se deduce que además de la primera vecina fue también la primera madre de la por entonces pequeña ciudad.
Proveniente de una familia patricia, a los 18 años conoció al padre tucumano Ladislao Gutiérrez, un sacerdote jesuita de 33 años que había sido nombrado párroco de la actual iglesia del Socorro, ubicada en Suipacha y Juncal.
Camila y Ladislao se enamoraron y decidieron escaparse para poder vivir juntos. El 12 de diciembre de 1847 se fugaron a caballo y se refugiaron con nuevas identidades en la provincia de Corrientes. Mientras el hecho generaba gran escándalo en la sociedad de aquella época, los jóvenes se habían asentado en Goya e inauguraron la primera escuela para niños de esa pequeña ciudad.
El 16 de junio de 1848 fueron descubiertos y denunciados por un sacerdote que los reconoció. Un día después fueron arrestados y conducidos al Cuartel General de Santos Lugares, principal prisión del régimen rosista.
Los “reos” no se mostraron arrepentidos y el Gobernador Juan Manuel de Rosas ordenó su inmediata ejecución, sin dar lugar a apelación ni defensa legal. El 18 de agosto fueron fusilados juntos. Camila tenía 20 años y estaba embarazada. .
Hija del jurista Dalmacio Vélez Sarsfield, autor del Código Civil, fue una estrecha colaborada de su padre. Poseedora de una notable inteligencia, mostraba siempre un activo compromiso social y político. Discutía a la par de las personalidades más notables de los tiempos de la Organización Nacional en las tertulias realizadas en su casa paterna.
Fue compañera sentimental de Domingo F. Sarmiento durante 30 años, hasta la muerte del prócer. No pudieron contraer matrimonio porque ambos eran casados y separados, cuando no existía el divorcio.
Fue Aurelia quien sugirió la candidatura a presidente de Sarmiento, mientras él se desempeñaba en Estados Unidos como embajador argentino. Fue su operadora política durante la campaña en su ausencia y quien le avisó el momento adecuado para regresar al país, ya como presidente electo.
Murió a los 88 años y durante su larga vida se convirtió en una testigo privilegiada de épocas convulsionadas y de grandes cambios, desde los tiempos de Juan Manuel de Rosas hasta los de Marcelo T. de Alvear, ya en el siglo XX.
Farmacéutica y bioquímica graduada en la Universidad de Buenos Aires, ingresó al Instituto Houssay en la década del 30. Su tesis doctoral de 1939 sobre el potasio plasmático, que daría lugar al método Gerschman-Marenzi, constituyó en su momento una técnica de vanguardia para el estudio de las variaciones de concentración de potasio sanguíneo.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, se especializó en Rochester (Nueva York). Su trabajo sobre la toxicidad del oxígeno, realizado en 1954, conmovió a la comunidad científica mundial, debido a que se oponía a las concepciones ortodoxas de la época. Conocida como “Teoría de Gerschman”, resaltaba la implicancia de los radicales libres (moléculas que oxidan y dañan los tejidos) en el origen de ciertas enfermedades y en los procesos de envejecimiento celular.
El trabajo pionero de Rebeca Gerschman fue reconocido a nivel internacional y su nombre circuló entre los candidatos para el Premio Nobel de Fisiología y Medicina durante la década de 1980. Fue también una docente activa e innovadora, a la vez que luchó por los derechos de la mujer en el campo científico.
Nació en Buenos Aires en el seno de una familia de inmigrantes centroeuropeos. En 1954 ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y también hizo una breve incursión en la de Periodismo.
Entre 1960 y 1964 vivió en París, donde maduró como poeta y escribió “Arbol de Diana”, con prólogo de Octavio Paz. Cuando regresó a Buenos Aires, publicó sus libros más importantes: "Los trabajos y las noches","Extracción de la piedra de la locura" y "El infierno musical". En 1968 obtuvo la beca Guggenheim y en 1971 una Fullbright.
Su obra es esencialmente surrealista, resultado de un alma perturbadora y angustiada. Entre 1955 y 1971 publicó siete libros de poemas y uno de prosa poética.
Pese a su talento y notoriedad, pasó los últimos años de su vida recluida, debido a continuas depresiones e intentos de suicidio. En 1972 fue internada en una clínica psiquiátrica, pero finalmente se quitó la vida con una sobredosis de psicofármacos en una salida permitida de fin de semana. Tenía 36 años.
Nacida bajo el nombre de Marina Esther Traverso, en la década del 30 inició su carrera como crítica en las revistas de espectáculos “Sintonía” y “Radiolandia”.
En Radio Municipal, Cultura, Porteña, Splendid y El Mundo actuó haciendo sus primeros personajes. Niní tenía un talento especial para reproducir y parodiar los rasgos y modismos de diferentes sectores sociales y colectividades. Entre ellos se destacaron la gallega Cándida, la italiana Catita o Doña Pola, del este europeo. Además dio vida a Mingo, la eterna solterona Niña Jovita, Doña Caterina, Gladys Minerva Pedantoni, Don Cosme, la bella Loli, la mucama Belarmina y la oligarca Mónica Bedoya Hueyo Picos Pardo de Unzué Crostón, entre otros personajes.
Sin embargo, gobiernos autoritarios de turno juzgaron sus caracterizaciones como una “deformación del idioma”. En 1950 decidió alejarse del país y radicarse unos años en México, en donde continuó su exitosa carrera. Regresó en 1955 e inmediatamente volvió a brillar entre las grandes figuras de nuestro espectáculo.
Su larga y fructífera trayectoria incluyó 35 películas. Su último film, “Qué linda es mi familia”, lo realizó en 1980 junto con Palito Ortega y Luis Sandrini. En 1985 publicó su autobiografía “Mis Memorias” y en 1988 aparece por última vez en televisión en el programa “El Mundo de Antonio Gasalla”, donde interpretó a “Doña Caterina”. En 1992 se le otorgó el Premio Podestá a la trayectoria. Murió a los 93 años.
Educada en un entorno aristocrático, perteneció a la cuarta generación argentina de la familia Bemberg, inmigrantes alemanes que en 1888 crearon la Cervecería Quilmes.
En 1959 se inició como empresaria de espectáculos teatrales, fundando con Catalina Wolff el “Teatro del Globo” porteño. En 1970 participó activamente en la creación de la Unión Feminista Argentina. Luego inauguró su propia empresa de producción cinematográfica junto a Lita Stantic. En 1981, a los 58 años, dirigió “Momentos”, su primer largometraje.
Las mujeres retratadas por María Luisa Bemberg son siempre luchadoras y combativas, cambiando en cada una de sus películas el objeto de su rebeldía: adulterio, iglesia, clase social, machismo, consumismo, etc. En general se oponen a la sociedad patriarcal argentina, evidente en sus films “Señora de Nadie”, “Miss Mary” y “De eso no se habla”. También obtuvo gran repercusión internacional con películas enfocadas en famosas mujeres de la historia latinoamericana, como “Camila” (sobre Camila O´Gorman) y “Yo la peor de todas” (sobre Sor Juana Inés de la Cruz). “Camila” fue nominada en 1985 al premio Oscar en la categoría “Mejor Película Extranjera”, transformándose en una de las seis películas argentinas que accedieron a una candidatura.
En total dirigió 6 largometrajes, 2 cortos y participó en la redacción de 8 guiones cinematográficos. Falleció a los 73 años víctima de un cáncer.
